viernes, 27 de marzo de 2026
Actualizaciónes, miércoles, 01 de abril de 2026. Al final de este tema.
jueves, 2 de abril de 2026
Suicidio asistido, eutanasia, aborto, proceden del diablo y sus compañeros, el juicio asistido es propio también dc la masonería, que hacen sacrificios a los demonios por medio de esas muertes, a la luz de la fe, no se puede negar esto que he comentado, como otros comentarios que irán apareciendo.
El suicidio asistido, ni el aborto, ni la eutanasia, y otras formas de causar la muerte nunca será legal a los ojos de Dios, son leyes demoniacas, tambien son frutos del ateismo, de los enemigos de Dios.
Las herramientas del suicidio asistido es envenenar al ser humano con elementos químicos. Lo realizan los ateos, los que no esperan el amor de Dios, pero siempre es odio al prójimo. Realidad espantosa. Los culpables son juzgados, y serán atormentados por toda la eternidad.
Esta sociedad gobernada por demonios han acostumbrado a los ciegos, que el suicidio es algo que puede hacerse, y pagan gran cantidad de dinero, para darle una muerte a la carta. Lo que hay detrás de cada suicidio asistido.
Creyendo los suicidas, que con la muerte todo se termina, ya no sentirán preocupaciones, dolores en sus cuerpos, Pero en el último respiro en este mundo, se dan cuenta de la realidad, los sufrimientos, dolores, angustias, desesperación es todavía inmensamente mayor, de lo que habían padecido en la tierra. Los médicos no podrán ayudarle, todos ellos engañados por los demonios. Y cuán terribles son los tormentos, pues ya lo tienen a mano. No solamente sufrirán por el pecado del suicidio, también por todos los demás pecados no confesados. El infierno es cruel para las almas.
En los suicidios asistidos de nada le sirven el haberse maquillado, o vestir las mejores ropas para la ocasión. Pues entran en el infierno, hay que recordar que el suicidio es un gran pecado contra el 5º mandamiento de Dios, también lo es, el aborto, la eutanasia, porque mata, asesina tanto a la persona como a la propia alma. Nunca son muerte digna, sino un abominable muerte, la muerte de los pecadores no son acogidas por la misericordia de Dios, pues ellos mismos pecaron contra la Misericordia de Dios. Rechazaron los remedios saludables de la autentica fe, una vida sin oración se dispone inmediatamente a la esclavitud con el demonio.
En el infierno todo es deforme, nadie viste las mejores ropas, a nadie se les encuntran perfumados, maquillados.
Verdaderamente "el juicio asistido" es otro invento del demonio, con todo el propósito de la condenación eterna de los que quieren someterse.
¿No es hipocresía que muchos se suiciden y antes habían recibido el sacramento del bautismo?
Tenemos toda la vida para vivir conforme a la Voluntad de Dios, nunca nuestra voluntad.
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Deuteronomio XXX, 15-20
15 “Mira qué hoy pongo ante ti la vida y el bien, la muerte y el
mal; 16pues lo que hoy te mando, es que ames a Yahvé, tu Dios,
andando en sus caminos, y guardando sus mandamientos, sus leyes y sus
preceptos, para que vivas y te multipliques, y para que Yahvé, tu Dios, te
bendiga en el país en cuya posesión has de entrar. 17Mas si tu
corazón se aparta, de modo que no quieras escuchar, y si te dejas arrastrar a
prosternarte ante otros dioses y darles culto, 18os declaro hoy
que pereceréis sin remedio y que moraréis poco tiempo en la tierra a cuya
conquista y posesión irás después de pasar el Jordán. 19Yo invoco
hoy por testigos contra vosotros el cielo y la tierra, poniendo ante ti la
vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para
que vivas tú y tu posteridad, 20amando a Yahvé, Dios tuyo,
escuchando su voz y uniéndote a Él, porque Él es tu vida y la longitud de tus
días, que vivirás en la tierra que Yahvé juró dar a tus padres: a Abrahán, a
Isaac y a Jacob.”
Comentario Straubinger:
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En el libre albedrío el ser humano no tiene autoridad de Dios para pecar. El pecado está fuera del libre albedrío.
Las consecuencias de darse muerte a sí
misma, es el haber rechazado al amor de Dios, rechazo a su misericordia.
¿Qué oración puede haber por aquellos que
rechazaron la Voluntad de Dios para ponerse de acuerdo con demonios.?
Dios nos da la vida, no quiere que
vivamos en la muerte de los vicios y pecados. Pues su insoportable carga, es la
muerte.
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… inmoral es el suicidio. Porque si se pudiera dar alguna razón
justa para perpetrarlo voluntariamente, sin lugar a dudas que ésta citada
sería la más justa de todas. Pero como ni siquiera ésta es justa, ninguna
razón lo es. San Agustín, La Ciudad de Dios, libro I, CAPÍTULO XXVII
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La
propuesta del demonio es también decir a todas las almas “échate abajo” (San Mateo,
IV, 6), no pudo hacerle caer en la tentación a Iesús Nuestro Señor y Rey, tampoco son vencidos las almas
que con la ayuda de Dios combate diariamente con el pecado. Protegidos por el
Padre Celestial, y por la intercesión de la Santísima Virgen María.
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¡Arrojate abajo!
Segunda
tentación
Arrojarse
precipicio abajo, propio es del diablo y de sus compañeros; de Dios
levantar aun a los caídos. (San Juan Crisóstomo; Sermones del Evangelio
de San Mateo. homilía XIII, 3. Obras
de San Juan Crisóstomo, Tomo I, página 241. Biblioteca de Autores Cristianos. 141
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Por muy fuerte que sean las tentaciones, el Señor nos libra si acudimos a Él, también cuando la Santísima Virgen María suplicamos que interceda por nosotros, aprendemos a ser humildes y el diablo huirá de nosotros.
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7Someteos,
pues, a Dios; al diablo resistidle, y huirá de vosotros. 8Acercaos
vosotros a Dios y Él se acercará a vosotros. Limpiaos las manos, pecadores;
purificad vuestros corazones, hipócritas. 9Sentid vuestra miseria,
lamentaos y llorad. Truéquese vuestra risa en llanto y vuestro regocijo en
pesadumbre. 10Abajaos delante del Señor y Él os levantará.
Straubinger:
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Es un gran error, aquellos que dicen que hay que rezar por las personas que se han suicidados, ¿es esto una verdad? No debemos hacerlo. Pues todo suicidio es una obediencia al demonio, y nosotros no debemos obedecer a quien desea destruirnos, sino a Dios, porque quiere que nos salvemos. Y no se puede hacer oración. pues ellos decidieron como llevar sus vida lejos de Dios. Es el mal uso del libre albedrío.
El suicida tiene relación
con los espíritus malignos a causa de sus pecados y vicios que no se arrepienten.
Pero antes del suicidio,
el alma ya tiene acumulada en sí a lo largo de su vida, gran número de pecados
y vicios,, por lo que pasa a ser propiedad del demonio. Abandona a Dios por los
pecados consentidos acepta las sugestiones demoniacas. Al maligno le resulta
muy fácil tomar el dominio, el control a la persona.
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Crisostomo Ev.
Juan, Sermón 87
Nadie, en efecto, deja sin dolor
su cuerpo, habiéndolo así dispuesto Dios como ya en otras ocasiones lo hemos
dicho, para que no sucediera que muchos se suicidaran. Pues si dentro de
semejante disposición divina, todavía el diablo ha logrado el suicidio y ha
empujado a muchos a despeñarse en el abismo, si ese deseo de vivir no
estuviera injerto y connaturalizado en el alma respecto del cuerpo, muchos
más, sin duda, aun por ligeras tristezas, se habrían dado la muerte. Homilía LXXXVIII
(LXXXVII) ) al Evangelio de San Juan)
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Incluso con métodos modernos se aprovecha en dar muertes a sus víctimas para hacerles hundir en lo profundo del infierno. Y engaña de tal manera, y recientemente, como a Noelia del Castillo, ella confesaba en una entrevista, de que quería morir, se había tirado desde un quinto piso, pero no había muerto en ese momento, pero tuvo dificultades en su movilidad, se maquillaba, según lo decía a la periodista.
Conforme a las Santas Escrituras, los trastornos mentales se debe a la acumulacion de los pecados y vicios, y los remordimientos de conciencia. Y cada vez empeoraba, pero no buscó al Señor que ayuda siempre a los arrepentidos.
Un alma que busca un
sincero camino de oración, no suele caer, confía en Dios y escapa de las redes
del demonio, sin oración el alma se ocupa de los asuntos del demonio,
discotecas, malas compañías, el deporte, malas amistades, el alma sin oración
se ocupa claramente en todo lo que no viene de Dios.
las noticias sobre la muerte de una joven que insistía en quitarse la vida,
primero arrojándose desde un quinto piso, pero no murió al instante, quedó
parapléjica, pero hacía movimientos , interiormente, ella, decía en una entrevista, que se cortaba para
perder sangre y morir. Noelia lo confiesa en la entrevista, que quería morir. No encontró ayuda espiritual.
Pero el suicida siempre
está motivado por el maligno, por el demonio. Ella y toda su familia quiso
permanecer abandonados de Dios, pero pensaba que apresurando el suicidio, se
iría al cielo. El padre de la mentira le había convencido.
Pero, cuando el suicida
ha comenzado su crimen, no lo he visto nunca, pero sucede así, que todos los
demonios se abalanzas sobre esa alma, y los envuelven en desesperación
profunda, pero ya esa alma no puede volver atrás,
Los espíritus malignos en
las posesiones diabólicas, llegan a escoger a seres humanos, pero también a los
animales por permisión de Dios. Las personas poseídas cuando están vacíos del
Espíritu de Dios, que no se dedican a la oración, a la penitencia, sino que
arrastra una vida de vicios y pecados, entonces los espíritus malignos se
aprovechan de ello, y toman sus cuerpos.
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Biblioteca de
Autores Cristianos. 141
obras de San
Juan Crisóstomo I
Páginas 575/578
Homilía XXVIII,
3
POR QUÉ
PERMITIÓ EL SEÑOR QUE LOS DEMONIOS ENTRARAN EN LOS CERDOS
Más si alguno
preguntara por qué accedió Cristo a la súplica que le hicieron los demonios y
les consintió entrar en la piara de cerdos, le contestaríamos que no lo hizo
ciertamente por benevolencia para con ellos, sino porque tenía Él en ello muy
altos fines. Ante todo, hacer ver a los mismos a quienes había librado de
aquellos perversos tiranos cuán grande era la maldad de aquellos traidores.
Luego, para que todos se dieran cuenta que, de no habérselo Él permitido, los
demonios no se hubieran atrevido ni con una piara de cerdos. En fin, para que
vieran los mismos endemoniados que mucho peor que a los cerdos los hubieran
tratado a ellos los demonios, de no haber gozado, aun dentro de su desgracia,
de particular providencia de Dios. Porque, que a nosotros nos aborrecen los
demonios más que a los animales, cosa es que a cualquiera se le alcanza. De
suerte que los que no perdonaron a los cerdos, sino que en un abrir y cerrar
de ojos se despeñaron con ellos en el mar; mucho más hubieran hecho eso
con los hombres a quienes poseían y' traían y llevaban al desierto, si, aun
en medio de su tiranía, no hubiera particularmente velado la providencia de
Dios, sofrenándolos e impidiéndoles pasar adelante en su mal tratamiento de
aquellos desgraciados. De dónde se sigue evidentemente que no hay nadie que
no goce de la providencia de Dios, Y si no todos gozan de ella en la misma
medida y del mismo modo, eso es justamente la prueba mejor de la providencia;
pues conforme a la utilidad de cada uno, así se muestra también la acción de
la providencia. Aparte lo dicho, otra lección aprendemos también de este
hecho, y es que Dios no sólo tiene providencia de todos en particular, sino
también de cada uno en particular. Es lo que el Señor declaró a sus
discípulos cuando les dijo: En cuanto a vosotros, los cabellos todos de
vuestra cabeza están contados (Mt 10,30). Y lo mismo puede evidente mente
comprobarse por el caso de estos endemoniados. De no haber gozado de
particular cuidado de lo alto, mucho tiempo antes hubieran sido ahogados por
los demonios.
OTRAS
RAZONES DE LA PERMISIÓN DEL SEÑOR A
LOS DEMONIOS
Otra razón que
tuvo el Señor para permitir a los demonios entrar en la piara de cerdos, fue
porque los habitantes de aquella comarca conocieran su poder. Porque es así
que donde su nombre era ya muy conocido, no solía el Señor hacer señalado
alarde de su poder; pero donde nadie le conocía, donde las gentes permanecían
insensibles, allí hacía Él brillar la gloria de sus milagros, a fin de
atraerlos al conocimiento de su divinidad. Y que entre los moradores de
aquella ciudad había gentes estúpidas, bien claro se ve por el desenlace de
todo este episodio. Porque, cuando debían habérsele postrado en adoración y
admirar su poder, le mandaron recado suplicándole que se retirara de sus
términos. —Y ¿por qué razón mataron los demonios a los cerdos? —No por otra
razón sino porque el empeño de los demonios es siempre afligir a los hombres,
y en la ruina de éstos está siempre su alegría. Eso fue, por ejemplo, lo que
el diablo hizo con Job, aunque también aquí lo hizo por permisión de. Dios.
Pero tampoco contra Job le dio Dios permiso al diablo por benevolencia para
con éste, sino porque quería acrecentar la gloria de su servidor y cortarle
al diablo todo pretexto de hablar desvergonzadamente contra Él. Y, en
definitiva, sobre la cabeza del diablo rebotó cuanto él maquinara contra
aquel varón justo. Realmente, también en el caso de estos endemoniados les
salió la jugada al revés; pues, por una parte, quedó proclamado el poder de
Cristo, y proclamada también, con más claridad aún, la maldad de ellos, de la
que el Señor libró a los posesos; y, por otra, se demostró que, si el Dios de
todas las cosas no se lo permite, no pueden ellos tocar ni a una piara de
cerdos.
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Los demonios no van por
su cuenta, sino que llegan a pedir permiso para someter al hombre pecador. La eutanasia, el suicidio
asistido son éxitos de los demonios por medio de los inicuos, de hombres impíos
que ejercen la medicina.
Biblioteca de
Autores Cristianos. BAC. 171. MMXIX
OBRAS COMPLETAS DE
SAN AGUSTÍN, XVI
LA CIUDAD DE DIOS,
(1º)
CAPÍTULO XXII
La muerte voluntaria
nada tiene que ver con la fortaleza de ánimo 2. Pero lo cierto es que muchos se quitaron
la vida para no caer en manos de los enemigos. No preguntamos ahora si esto
se realizó, sino si esto debió haberse realizado. El sano juicio debe ser
antepuesto a los ejemplos. Son éstos los que están de acuerdo con aquél, y
son tanto más dignos de imitación cuanto son de una religiosidad más
excelente. No se han dado muerte los Patriarcas, ni los Profetas, ni los
Apóstoles, ya que Cristo, en la advertencia de huir de una ciudad a otra en
tiempos de persecución (Mt 10,23), les pudo
aconsejar que muriesen a sus propias manos antes de caer en las del
perseguidor. Cristo ni ordenó ni aconsejó que los suyos partiesen así de esta
vida: él mismo prometió que a los que partían de aquí les prepararía unas
moradas eternas (n 14,2). Así que, por más ejemplos que pongan en contra
los gentiles, desconocedores de Dios, el suicidio es claramente ilícito
para quienes dan culto al único Dios verdadero.
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Ningún cristiano que tiene su corazón bien ordenado a la Voluntad de Dios, ninguno comete el suicidio. Sino aquellos que no conocen a Dios porque lo rechazan. Todos pueden conocer a Dios, si así lo quieren y dispuestos a obedecerle con plena libertad.
Recordando a los Santos mártires no se quitaron la vida, sino que la salvaron
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Biblioteca de Autores Cristianos. BAC. 99b. MCMXCI Obras completas de San Agustín (XIb). Promovida por la Federación Agustiniana
Cartas, (3.º)
Carta 204. Página 208.
5. Con esas muertes
furiosas que se irrogan algunos de ellos suelen ser detestables y abominables
aun para muchos de los suyos, cuya mente no ha caído tanto en la demencia. Ya
les he contestado, de acuerdo con las Escrituras y principios cristianos, que
está escrito:
Los que creen que pueden y deben darse muerte a sí mismos creerán que
pueden matar también al prójimo si éste quiere morir y se halla en las mismas
pruebas, pues dice la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Mt 29,39; Mc 12,31; Lc
10,27; Lv 19,18). Pero el libro de los Reyes muestra lo suficiente
que, sin la autorización de las leyes o del legítimo poder, no es lícito
matar a otro, aunque éste lo pida y lo quiera y no pueda ya vivir. Porque el
rey David mandó dar muerte al que remató al rey Saúl. Y eso que el reo alegó
que Saúl, herido y agonizante, le había ordenado ejecutado para librar, con
un golpe, de aquellos dolores al alma, que luchaba con las ligaduras del
cuerpo y quería desasirse(Cf
R 1,1-6). Quien sin autoridad
alguna de legítima potestad mata a un hombre, es homicida. Luego quien a sí
mismo se mata, no será homicida si no es hombre. Todo esto lo he dicho de mil
modos en otros de mis sermones y escritos.
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De cierto que son hijos de Satanás los que procuran la muerte de otras personas, suicidio asistido, eutanasia, aborto. Tormentos eternos para todos los que han empujado, y nunca se suele hacer por amor, sino por un profundo odio a las personas.
La eutanasia son sacrificios a los demonios, el aborto son gravísimos crimenes.
Cuando el alma lleva una vida sin Dios, les sucede terribles desgracias. Al quitarse la vida, creen que ahi se termina todo. Pero con la muerte provocada con asistencia, o sin asistencia. En torno a esas almas, están los esppíritus malignos, no lo ven, pero le gritan muchas veces, que se suicide. Los demonios desean la muerte a todos aquellos con el suicidio asistido, la eutanasia, son ateos al servicio de los demonios.
Al demonio no les convienen que los ateos crean en ellos, son necios, e incapaces de comprender algo.
Y es por lo que los espíritus los escogen para ofrecerles herramientas inventadas para causar la muerte de las personas, como los referidos arriba.
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5 Ciegos ven, cojos
andan, leprosos son curados, sordos oyen, muertos resucitan, y pobres son evangelizados; 6 y
dichoso el que no se escandalizare de Mí!” (San Mateo XI, 5) Comenta Straubinger:
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Son muchas personas que suelen sentir una
carga pesada, por causa de nuestro hombre viejo, pero los que no se acostumbran
a la vida de oración, nunca piensan en recurrir al Señor, y se imaginan por engaño
del padre de la mentira que para quitarse esos problemas es el suicidio, pero
inmediatamente con el suicidio, descubren que sus problemas, pesadez se acaban.
Y todavía se multiplican sus angustias, no buscaron a Dios pero se someten al
demonio.
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2Es
Yahvé quien reconstruye a Jerusalén, y congrega a los dispersos de Israel; 3Él
quien sana a los de corazón llagado, y venda sus heridas; 4Él
quien fija el número de las estrellas, y a cada una
llama por su nombre.
3 ss. El salmista alaba en Dios
primeramente la bondad (cf. Isaías 61, 1); después (versículo 4 s.) el poder
y la sabiduría (cf. Génesis 15, 5; Isaías 40, 26; Bar. 3, 35), y finalmente
(versículo 6) la justicia de su juicio (cf. Salmos 71, 2ss.; 145, 7 y nota;
Isaías 61, 2ss.; Lucas 1, 51-55).
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Y también:
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6Humillaos por tanto bajo la
poderosa mano de Dios, para que Él os ensalce a su tiempo. 7 “Descargad
sobre Él todas vuestras preocupaciones, porque Él mismo se preocupa de
vosotros.” 8Sed sobrios y estad en vela: vuestro adversario el
diablo ronda, como un león rugiente, buscando a quien devorar. 9Resistidle,
firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos sufren vuestros hermanos
en el mundo. 10El Dios de toda gracia, que os ha llamado a su
eterna gloria en Cristo, después de un breve tiempo de tribulación, Él mismo
os hará aptos, firmes, fuertes e inconmovibles. 11A Él sea el
poder por los siglos de los siglos. Amén.
Straubinger:
8. Palabras del Oficio de Completas para recordar la propia
debilidad. Véase Salmo 21, 14; Efesios 6, 12; I Tesalonicenses 5, 6. El que
por primera vez se entera del descubrimiento de Pasteur sobre los gérmenes
infecciosos que pululan por todas partes, siente como una reacción que lo
hace ponerse a la defensiva, movido por el instinto de conservación. San
Pablo, que ya nos enseñó cómo las cosas de la naturaleza son imágenes de las
sobrenaturales (Romanos 1, 20), nos revela en el orden del espíritu, lo mismo
que Pasteur en el orden físico, para que podamos vivir a la defensiva de
nuestra salud contra esos enemigos infernales, que a la manera de los
microbios, no por invisibles son menos reales, y que como ellos nos rondan
sin cesar buscando nuestra muerte. Nótese que estos demonios son llamados príncipes y potestades. Jesús los
llama ángeles del diablo. (Mateo 25, 41). Véase Juan 12, 31; 14, 30; Colosenses
1, 13. “¿No es cierto que pensamos pocas veces en la realidad de este mundo
de los malos espíritus, donde están nuestros más peligrosos enemigos? Véase
II Corintios 2, 11. La Sagrada Escritura nos enseña que Satanás será juzgado
definitivamente al fin de los tiempos (Apocalipsis 20, 9), como también “los
ángeles que no conservaron su dignidad” (San Judas 6).
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Es que necesitamos permanecer en gracia de Dios, los enemigos del alma son "mundo, demonio y carne"
Pero al demonio no podemos vencerle con nuestras propias fuerzas, es vencio cuando con confianza acudimos a Iesus por intercesión de María Santísima. Ella nos ayuda, ruega por nosotros y los demonios huyen, pero esto se consigue con el corazón bien dispuesto. Ninguno se suicida cuando la devoción a María Santísima es verdadera. Las dudas no sirven para nada. ´
Los problemas principales es la vida del
pecado, los remordimientos de conciencia, las torturas en vida porque al no
pensar en la misericordia de Dios no acudieron al sacramento de la penitencia. La
penitencia es de gran ayuda para el alma que desea paz interior, confesarse con
algún sacerdote legítimo tradicional, y la tentación del suicidio se desvanece
para siempre.
Muchos no creen en la existencia del
diablo, sin embargo ahí está con toda ensaña para decirle que se suicide. Quién
no tiene a Dios es acompañado por los demonios.
Personas que colaboran con el diablo,
cuando dicen que los suicidas no van al infierno, son opiniones heréticas y muy
contrarios a las enseñanzas del Magisterio Tradicional de la Iglesia Católica.
No es la falsa ciencia del ateísmo quien puede sanar sino Dios, la Madre de Dios intercede por cada uno de sus verdaderos devotos.
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San Mateo XI, 28-30
28Venid
a Mí todos los agobiados y los cargados, y Yo os haré descansar. 29Tomad
sobre vosotros el yugo mío, y dejaos instruir por Mí, porque manso soy y
humilde en el corazón; y encontraréis reposo para vuestras vidas. 30 Porque
mi yugo es excelente; y mi carga es liviana.”
Comentario Straubinger:
30. El adjetivo griego "jrestós" que Jesús aplica a su yugo,
es el mismo que se usa en Lucas 5, 39 para calificar el vino añejo. De ahí que
es más exacto traducirlo por “excelente”, pues “llevadero” sólo da la idea de
un mal menor, en tanto que Jesús nos ofrece un bien positivo, el bien más
grande para nuestra felicidad aun temporal, siempre que le creamos. El yugo es
para la carne mala, mas no para el espíritu, al cual, por el contrario, Él le
conquista la libertad (Juan 8, 31 s.; II Corintios 3, 17; Gálatas 2, 4;
Santiago 2, 12). Recordemos siempre esta divina fórmula, como una gran luz para
nuestra vida espiritual. El Evangelio donde el Hijo nos da a conocer las
maravillas del Eterno Padre, es un mensaje de amor, y no un simple código
penal. El que lo conozca lo amará, es decir, no lo mirará ya como una
obligación sino como un tesoro, y entonces sí que le será suave el yugo de
Cristo, así como el avaro se sacrifica gustosamente por su oro, o como la
esposa lo deja todo por seguir a aquel que ama. Jesús acentúa esta revelación
en Juan 14, 23 s., al decir a San Judas Tadeo que quien lo ama observará su
doctrina y el que no lo ama no guardará sus palabras. Tal es el sentido
espiritual de las parábolas del tesoro escondido y de la perla preciosa (13, 44
ss.). Del conocimiento viene el amor, esto es, la fe obra por la caridad
(Gálatas 5, 6). Y si no hay amor, aunque hubiera obras, no valdrían nada (I
Corintios 13, 1 ss.). Todo precepto es ligero para el que ama, dice San
Agustín; amando, nada cuesta el trabajo: Ubi amatur, non laboratur.
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El Señor nos quita las cargas pesada, que rechacemos todo lo malo de nuestro interior.
Pero la realidad es que la mayoría no
quieren acudir a Nuestro Señor, porque se ve que se acostumbran a estar
sometido al príncipe de las tinieblas.
Recientemente un desconocido me dijo: “Yo
no creo en tu Dios”, se ríen, se burlan, desprecian, y con el tiempo acaban en
la más terrible desesperación. Si no es con el suicidio, son por otros castigos que reciben.
Los ignorantes dicen: “Hay que rezar por esas almas”. Las oraciones por los suicidas nunca fue enseñada por el Magisterio Tradicional
de la Iglesia. Tampoco se celebra ninguna misa por ellos, fueron juzgados y
condenados por el Justo Juez. El suicida es un criminal, pecó contra el 5º
Mandamiento de Dios, que es no matar, el homicidio y el suicidio significa lo
mismo. Son un despropósito, un gran error de quienes no quieren aprender la sana doctrina. Además, la Iglsia católica nunca celebran Misas por las personas que han matado su propia vida, porque sufren los tormentos eternos.
Actualización, miércoles, 01 de abril de 2026. Al final de este tema.
El suicida es usurpador de la Soberanía de Dios, que da vida a la criatura, pero que no tiene autoridad divina destruirse así mismo con su propia muerte. Con el sacramento del Bautismo se convierte en templo sagrado de Dios. Pero si no ha recibido este sacramento de vida para la vida eterna. Siendo un hereje pecador, pertenece al demonio, pues no ha recibido nunca el sacramento del Bautismo, recibe también castigo eterno. Dios llama a todos, y quienes endurecen su corazón para no oír la voz de Dios cae fácilmente en los lazos del demonio. Todos los que
se han buscado cualquiera de las formas del suicidio y la eutanasoa, son falsos remedios que el demonio propone a los que quisieron apartarse y alejarse de Dos. Los padecimientos es porque no han
llevado una digna vida moral. Las almas que tienen oración ferviente, siempre
confía en Dios, incluso los más terribles problemas que hubieran tenido
siempre recurren Él. El mundo resuelve esas peticiones de suicidio, con el
consentimiento de la víctima. Pero el mundo no recibe la Autoridad de Dios
para provocar eutanasia, o suicidio asistido. Esto viene además del demonio,
de todas las personas ateas. En el caso de Noelia
del Castillo, no pertenecía a la Iglesia Católica, sino de una familia
protestante. Los protestantes para confesar sus pecados, acuden directamente
a Dios, y no al Sacramento de la penitencia. Y por eso, lo que pienso, que
sin este sacramento, los culpables, aumentan sus pecados, y creyéndose
perdonados, los pecados siguen ahí, en su interior; cualquier vicio, pecados
que en lugar de ser templos de Dios, lo hacen en guaridas de los espíritus
malignos. El suicidio imposibilita el ser templo de Dios, y los demonios maltratan
ese cuerpo. Luego, hay médicos dicen que la persona que acaba con la vida de
tales suicida, les dan tres tipos de medicamentos, que ellos no lo han
comprobado por sí mismo. Dicen para que el cuerpo deje de sufrir, primero el
sedante, luego otros dos, sobre estos últimos no he buscado información. Algunos medicamentos pueden aliviar los dolores del cuerpo, pero
es claramente, que no alivia los padecimientos del alma, que son muchos más
graves cuando se permanece en los pecados graves. ¿Cómo se sabe si uno se salva o se condena? La respuesta se da a
conocer por medio de la Palabra de Dios. ***** 16¿No
sabéis acaso que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios habita en
vosotros? 17*Si alguno destruyere el templo de Dios, le destruirá Dios a él;
porque santo es el templo de Dios, que sois vosotros. (1º Corintios, III, 16-17)
« Si
alguno destruyere el templo de Dios, le destruirá Dios a él » y hay otros textos parecidos.
Pero si aquel pudiendo conocerlo, no quiere hacerlo, prefieren que sus
opiniones sean doctrina cuando son opiniones contra el conocimiento de la verdad
de la Palabra de Dios. Quedan destruido cuerpo y alma, no alcanzó la salvación eterna: Veamos en Apocalipsis VII, 8 8Mas
los tímidos e incrédulos y abominables y homicidas y fornicarios y
hechiceros e idólatras, y todos los mentirosos, tendrán su parte en el
lago encendido con fuego y azufre. Esta es la segunda muerte.” Comentario Straubinger: 8. En contraste diametral con lo del v. 7, y ya sin ningún
término medio, muestra este v. la
segunda muerte, o sea, el lago de
fuego y azufre, el mismo infernal destino que la Bestia y el Falso
Profeta inauguraron según 19, 20 y adonde Satanás acaba de ser arrojado (20,
9 s.). Cf. 21, 6. Llama la atención ver allí a los tímidos. Ni es esto lo que Israel llamaba santo temor de Dios (la
reverencia con que lo honramos). ni tampoco es lo que el mundo suele llamar
cobardía, en los que no hacen alarde de arrojo y estoicismo, pues la suavidad
de las virtudes evangélicas no lleva por ese rumbo sino por el de la pequeñez
infantil (Mateo 5, 3; 18, 3; Salmo 68, 15 y 21 y notas). Los tímidos que no
llegarán a este cielo maravilloso son los que fluctúan entre Cristo y el
mundo (Mateo 6, 24 y nota); los que se escandalizan de las paradojas de Jesús
(Mateo 11, 6; Lucas 7, 23 y notas); los de ánimo doble, que dan a Dios todo,
menos el corazón, lo único que a Él le interesa, y no se deciden a pedirle la
sabiduría que Él ofrece porque temen que el divino Padre les juegue una mala
partida (Santiago 1, 5-8 y notas); los que se dejan llevar “a todo viento de
doctrina” (Efesios 4, 14; I Corintios 12, 2; Mateo 7, 15) y, por falta de
amor a la verdad, concluyen siempre seducidos por la operación del error para
perderse (II Tesalonicenses 2, 10 y nota).
***
Mi comentario, como dicen algunos que
“no sabemos si se condena el suicida o se salva, recemos por su alma” Si no se entera de lo que enseña
la Palabra de Dios, es porque no quiere, y se deja arrastrar por los respetos
humanos. No es usted un verdadero apologista, y presume de ser el mejor. Abundan las lenguas mentirosas, como cuando tratan de atribuir mentiras a fray Pío de Pietrelcina sobre si la persona que se suicidó tirándose de un puente se condenó o se salvó. Pero que en uno de los sermones dice lo contrario, que en la desesperación de un librero, al ahorcarse se condenó. Los mentirosos no tienen lugar en el Reino de Dios, Ser fieles a Jesucristo es confiar en la devoción de María Santísima, ser devotos de María Santísima es creer que su intercesión por nosotros es infalible. Pero ser protestante, aunque se lea la "Biblia protestante y rece" está visto que no es la verdadera solución, y sus oraciones caen en vano, que la hija no sale de ese camino de perdición. Cristiano y Católico es un único y verdadero nos ayuda mucho en la fe. Ser católico es lo mejor, porque María Santísima intercede por nosotros y el tentador no nos derriba, sino que huye. Amar a María Santísima es amar a Dios. Dios no tiene a su lado, ni socorre a los protestantes, tal cosa no tiene nada que ver con el verdadero Cristianismo. Ha habido protestantes que se convirtieron a Cristo, gracias a la lectura de la Biblia Católica y Tradicional y a las enseñanzas de los Santos Padres. Para no condenarnos necesitamos ser obedientes a la Voluntad de Dios, ser católicos y cristianos, custodiando la Tradición, Los malvados y herejes nos insultarán porque nuestros pensamientos se dirigen a la Voluntad de Dios y no en nuestra medida. La desobediencia a Dios nunca nos trae paz, no hay alegría verdadera.
El plan de Noelia en la entrevista era darse muerte así mismo,
Si hubiera sido una ferviente católica nunca se hubiera suicidado. La madre de Noelia o la abuela que se dicen en realidad no lo son, pero siendo engañados por el padre de la mentira, lo creen.
El servicio del suicidio asistido es un sistema ateo, masónico, como las donaciones de órganos. Los cristianos no hacemos trato con la masonería, para que no nos condenemos.
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Lo que se dice en la entrevista.